NOSOTROS

¿QUÉ ES EL FRENTE TEOLÓGICO?

El Frente Teológico es un ministerio que existe para la gloria de Dios, la propagación del Evangelio, la edificación de los santos y la salvación de almas.  El objetivo del ministerio puede ser resumido con las palabras Evangelismo, Apologética y Discernimiento.

EVANGELISMO

“Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones…” (Mt.28:19)

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Mc.16:15)  

“…y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.” (Lc.24:47)

Nuestra meta y deseo es alentar y equipar a la iglesia a compartir las buenas nuevas de Jesucristo. Una de las mejores maneras de hacer esto es dar el ejemplo. La vida y sufrimiento del apóstol Pablo alentaba a los hermanos a predicar el Evangelio con valor (Flp.1:14). De la misma manera, buscamos compartir de nuestras actividades y experiencias de evangelismo en las calles, con el fin de que esto estimule a cada vez más hermanos a salir y testificar de Cristo y también a predicar al aire libre. Además, buscamos instruir a los creyentes sobre las verdades relacionadas con el Evangelio y evangelismo para que estén preparados para proclamar el Evangelio “a tiempo y fuera de tiempo” (2 Tim.4:2).

APOLOGÉTICA

“…sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia.” (1 Pe.3:15)

La apologética es la disciplina cristiana que tiene que ver con la defensa de la fe. Esta disciplina está interconectada inseparablemente del evangelismo; la predicación del Evangelio involucrará responder a las preguntas y objeciones de los incrédulos. Por eso, también buscamos equipar a los santos para que puedan dar respuestas a favor de la fe cristiana de una manera clara y coherente. Estamos dedicados a ayudar a los creyentes a defender la fe de los ataques incesantes de las falsas religiones, sectas y pseudo-intelectualismo antibíblico del mundo (Col.2:4, 8). Nuestra firme convicción es que el “método” apologético más apegado a las Escrituras es el que es llamado “pactual” o “presuposicional”.

DISCERNIMIENTO

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.” (1 Jn.4:1) 

“Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno…” (1Te.5:21)

“…examinando qué es lo que agrada al Señor. Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas” (Ef.5:10-11)

No solo buscamos defender la fe de los ataques desde afuera, también buscamos atacar el error dentro del evangelicalismo moderno. La disciplina teológica relacionada con el discernimiento y la refutación del error, especialmente dentro de la cristiandad, se llama la “polémica”. No se llama así porque los que se dedican a esta disciplina sean contenciosos y les guste pelar con otros. El campo teológico de la polémica es llamado de esa manera porque trata con la actividad controversial de la exposición, confrontación y corrección de los errores de doctrina. Esta actividad, aunque no siempre es bonita, es necesaria. El Señor manda a sus hijos a discernir entre la verdad y la mentira, y desechar toda doctrina falsa que no se conforma a la sana doctrina. Los ministros especialmente son llamados a corregir “tiernamente a los que se oponen” (2 Tim.2:25), y a “refutar a los que contradicen” (Tit.1:9). Pero esta tarea no se limita a ellos—es el deber de todo cristiano desenmascarar y combatir el error. Por lo que nos apasiona poder proporcionar a los santos recursos que puedan ayudarles con esto.

 

¿POR QUÉ EL TÍTULO “EL FRENTE TEOLÓGICO”?


Primero
, porque la vida cristiana es una guerra. El creyente es comparado con un soldado (2 Tim.2:3-4), es exhortado a combatir a diario contra los deseos del mundo, el pecado y el diablo (Ro.8:13; Ef.6:10-20; Col.3:5-8; etc.), y mandado a pelear la buena batalla de la fe (1 Tim.6:12; 2 Tim.4:7). Y al predicar el Evangelio, defender la fe cristiana de sus oponentes y refutar el error, el creyente se está involucrando en un conflicto espiritual por las almas de las personas. De hecho, al directamente enfrentar al mundo con la verdad, el cristiano se está colocando en las primeras líneas—o el frente—de esta batalla.

Segundo, porque la vida cristiana es una guerra teológica. La teología es, sencillamente, el estudio de Dios. Las Escrituras nos proporcionan información teológica (acerca de Dios y su voluntad), y esta información no es solo para los eruditos de los seminarios…es para todo creyente, ya sea grande o pequeño, maduro o inmaduro. Todos somos llamados a diligentemente procurar presentarnos aprobados por Dios, manejando con precisión la palabra de verdad (2 Tim.2:15). Y en esta guerra espiritual, de la cual somos parte, no luchamos con armas carnales, ni con la fuerza física, sino con la verdad teológica de las Escrituras (2 Cor.10:3-4; Jn.18:36). El arma que el Señor nos ha dado para vencer la maldad es la espada de la Palabra de Dios, la cual blandimos por el poder del Espíritu Santo (Ef.6:17). Por lo tanto, cada vez que participamos del evangelismo, apologética o polémica estamos participando de una iniciativa teológica.

En efecto, cada vez que hacemos eso estamos participando de una batalla teológica—un choque y enfrentamiento entre diferentes teologías y cosmovisiones. Dios nos manda a combatir toda falsa cosmovisión y sistema teológico en amor con la verdad teológica de las Escrituras, y nos asegura que las armas de nuestra milicia “no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo” (2 Cor.10:4-5).

 

UNAS PALABRAS SOBRE LA IGLESIA LOCAL


El Frente Teológico
no es una organización paraeclesiástica. No es un ministerio independiente de la iglesia local. Es nuestra firme convicción que el evangelismo, apologética y aun la polémica deben ser el producto de, e íntimamente relacionados con, la iglesia local. En el Nuevo Testamento no se encuentra ejemplos de discípulos involucrados en el evangelismo, apologética y discernimiento bíblico que no tengan conexión alguna con una iglesia. Desafortunadamente, esto es algo demasiado común en el día de hoy. Existen muchos autoproclamados “evangelistas”, apologistas y líderes de ministerios de discernimiento que no rinden cuentas a nadie. Existen “teólogos” de las redes sociales que son prontos para instruir a los demás pero rehúsan ser miembros de iglesias bíblicas. Creemos que esta tendencia y práctica es peligrosa y desobediente a la Palabra de Dios, y de ninguna manera glorifica a Dios ni avanza la causa de Jesucristo.

Debido a este problema moderno, nos es necesario mencionar que cada uno de los contribuidores a esta página pertenece a una iglesia bíblica, y aparte del Señor, rendimos cuentas de nuestras vidas y aun de cada palabra dicha aquí al liderazgo de nuestras iglesias.

 

NUESTRA DOCTRINA Y DISTINTIVOS


Cada contribuidor a esta página es miembro de una iglesia hermana que pertenece al ministerio Cristianismo Bíblico. Por lo tanto, compartimos la misma doctrina y distintivos, los cuales puedes leer abajo:

DOCTRINA
http://www.cristianismobiblico.com/nosotros/nuestra-doctrina/

DISTINTIVOS

http://www.cristianismobiblico.com/nosotros/distintivos-y-convicciones-esenciales/

 

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